José de Olaizola Gabarain

Jose Olaizola Gabarain - Organo Santamaria

José de Olaizola Gabarain nació en Hernani el 27 de Enero de 1883. Sus primeros estudios de solfeo, armonía, piano y órgano los hizo en su pueblo natal con el organista y director de la Academia de Música, D. Manuel Cendoya.

En 1899 consiguió una beca de la Diputación de Gipuzkoa para ingresar en la Academia de Bellas Artes de San Sebastián. Nombrado organista de la Iglesia de San Pedro del Muelle donostiarra, sustituía al Maestro Santesteban (José Antonio) en el Cavaillé-Coll de la Parroquia de Santa Maria y cuando éste falleció logró como titular, en concurso-oposición, dicha plaza.

El 11 de Octubre de 1906 fue nombrado por el Obispo de Vitoria, Monseñor Cadena Eleta, siendo Párroco de la citada Iglesia Matriz D. Isidoro Bengoechea. Fue fundador con un grupo de artistas del célebre “Saski-Naski”, espectáculo musical de danzas y escenas vascas, que llegó a triunfar en el Teatro de los Campos Elíseos de París.

Se presentó en 1928 en San Sebastián, creado a través de una idea surgida en el seno de Comité Organizador de la Semana Vasca. Desde su organistía de la Iglesia de Santa María, en la que se mantuvo como titular hasta su fallecimiento el 8 de Junio de 1969, con la forzada ausencia motivada por la guerra civil y sus posteriores consecuencias, desarrolló una amplia producción de obras musicales sacras, a partir de la “Assumpta est Maria” que para coro, orquesta y órgano se estrenó el 14 de Agosto de 1907 por el Orfeón Donostiarra bajo la dirección de Secundino Esnaola, varias misas, innumerables Motetes y otras composiciones, algunas de carácter gregoriano, que constituyen un interesante catálogo de más de un centenar de partituras para el culto litúrgico.

Hasta 1936 simultaneó su actividad organística y de composición con una importante labor docente impartiendo cursos de solfeo, armonía, piano y órgano. Por su aula pasaron  ilustres músicos: Aramburu, Sorozabal, Cabanas, Zapirain y Jordá fueron algunos de ellos. En pleno campo, cerca de Burdeos, sin abandonar el ejercicio musical, transcurrieron los años del exilio, manteniendo continuos y muy importantes contactos con personalidades musicales de Francia.

Habitualmente formaba parte de tribunales de Fin de Carrera en el Conservatorio Nacional de Música de Burdeos.

En su producción posterior se adivina claramente la influencia de esta época de su vida. Tuvo estrecha y buena amistad con gran parte de sus contemporáneos músicos, Usandizaga, Larrocha, Santesteban, Pagola, Guridi, Otaño, Echeveste, Dupré, Marchal, Ravel, P. Donostia, Gabiola, Sorozábal, Valdés, Esnaola, Urteaga, Almandoz, Bela Bartok, Escudero, Jordá, Zabaleta, Figuerido, etc. Fue organista de Santa María hasta el año 1969 en el que falleció.