Historia

Bienvenido - Organo Santa Maria

Antecedentes:

Pocas referencias documentales existen sobre el órgano que ocupaba el espacio que hoy en día preside el órgano Cavaillé-Coll de Santa María del Coro, y por tanto, poco se sabe acerca de aquel instrumento, a parte de que, tal y como nos cuenta Ángel Inaraja en su libro “El órgano Cavaillé-Coll de la Basílica de Santa María del Coro de San Sebastián”, se trataba de un órgano clásico que tenía 2 teclados y que ya allá por el primer cuarto de siglo del XIX, se encontraba en un estado lamentable.
En efecto, según narra el mencionado Inaraja, existe un documento de 26 de septiembre de 1826, en el que la, entonces, parroquia de Santa María, solicita un “buen órgano” para la iglesia, y pide que se proceda a la reparación o a la sustitución del instrumento existente.
Pero la situación económica de la ciudad no era entonces especialmente buena. Aún no se había recuperado del incendio y saqueo protagonizado por las tropas inglesas de Wellington en la fecha del 31 de agosto de 1813, y aún habrían de pasar entre medio, las dos primeras Guerras Carlistas.
Hasta el año 1840, el órgano ni se restauró, ni se sustituyó. En el año 1842 fue realizado un retoque en el instrumento que se limitó a igualar la afinación del mismo a la de los instrumentos orquestales. Con la llegada en 1844 de José Juan Santesteban como Maestro de Capilla, el proyecto del nuevo órgano tomó un nuevo impulso. Sus constantes quejas al consistorio donostiarra fueron atendidas finalmente en el año 1860, año en el que el Ayuntamiento de San Sebastián aceptó contribuir de un modo parcial en el coste de un nuevo instrumento.
Hubieron de pasar casi 40 años para que pudiera hacerse realidad aquella solicitud de la Parroquia de Santa María, 40 años, que pese a todo, merecieron la pena.

Por qué un Cavaillé-Coll:

Una vez decidida la sustitución del viejo órgano de Santa María, se hacía necesaria la elección de la firma a quien encargar el nuevo instrumento. Diversas propuestas fueron puestas sobre la mesa, y de entre todas, dos destacaban por su significación: por una parte estaba la propuesta que llegaba de la mano de los Amezua y que significaba el enlace con la tradición organera local; por otra, la propuesta que llegaba desde París de la casa Cavaillé-Coll, y que venía a significar el enlace con los nuevos gustos estéticos que la firma proponía y que habían alcanzado ya fama en Cataluña y en algunos otros lugares del País como Lekeitio.
Según cuenta el mencionado Inaraja en el libro antes citado, la definitiva elección de la propuesta de Cavaillé-Coll vino dada por el apoyo de dos organistas de gran influencia en la época: José Ignacio Aldalur, gran conocedor de los órganos de la firma francesa y según dicen, poco amigo de los Amezua y José Juan Santesteban, el mencionado Maestro de Capilla de Santa María y conocedor del órgano Cavaillé-Coll de Lekeitio.
San Sebastián entraba así en contacto con una de las familias de organeros más emblemáticas de la historia del órgano, familia a la que se deben la factura de un considerable número de instrumentos en todo el País Vasco.

Dos años y medio de trabajos:

Elegida la propuesta defendida por Aldalur y Santesteban, correspondía ahora a la firma francesa, presentar el detalle de su propuesta, y, correspondía al consistorio donostiarra y a la parroquia de Santa María, buscar y organizar la financiación del instrumento y constituir una comisión de seguimiento del proceso. Hecho todo ello, no restaba sino ponerse manos a la obra, como así se hizo.
Los trabajos duraron dos años y medio, casi un año más de lo previsto -en cuya compensación la firma francesa se comprometió a entregar un instrumento completamente nuevo, es decir, sin aprovechar las piezas del antiguo instrumento tal y como en un principio se había convenido- y finalmente, el instrumento fue entregado con fecha de 20 de junio de 1863. Siete días más tarde se reunía la comisión y daba el pleno acorde a la factura del órgano. El concierto inaugural corrió a cargo de José Antonio Santesteban, hijo del maestro de capilla, y a su vez, su continuador en el cargo.

Mantenimiento y restauraciones varias:

No duró demasiado el órgano en perfecto estado. La presencia de roedores en la iglesia, y por ende en el instrumento, resultó letal para el mismo. Así en 1878, el organero de Cavaillé-Coll, M. H. Carloni, redacta un informe en el que se detalla el grave deterioro sufrido por el instrumento y en 1880 la firma constructora realiza una completa reparación del mismo.
El año 1882 el Ayuntamiento de San Sebastián entrega a las Juntas de Fábrica de todas las parroquias los objetos de culto, con lo que el órgano pasaba a ser propiedad de la Iglesia. Las actas existentes de la Junta de Fábrica de la parroquia de Santa María, dan fe de la especial atención dispensada en torno a la conservación del instrumento.
No obstante, los años pasaban y en el de 1928 se consideró necesaria una reparación del instrumento, que estaba sufriendo el acoso de la polilla. Por aquel entonces, José de Olaizola era el organista titular del instrumento y fue la persona encargada de seguir de cerca el proceso de restauración. Para sufragar una parte de los gastos de la restauración se celebró un concierto en el que se contó con la participación de Marcel Dupré que en aquellas fechas visitaba San Sebastián. El concierto se celebró el día 7 de septiembre de aquel año, al mismo asistieron ilustres personalidades de la música como Jesús Guridi, Aita Donostia, Pablo Sorozabal, o Luís Arteaga entre otros y como invitada de honor, la Reina Mª Cristina.
La segunda reparación del órgano tuvo lugar en el año 1929 y el encargado de la misma fue Fernando Prince, organero que tras la desaparición de la firma Cavaillé-Coll en 1899, se había hecho cargo del mantenimiento del instrumento. La Junta de Fábrica alabó la tarea de Prince que fue finalizada en julio de aquel mismo año.
Habrían de pasar más de 40 años hasta que se decidiera realizar una nueva restauración, concretamente la realizada por Organería Española S. A. en el año de 1973. Los trabajos duraron 10 meses y la reinauguración del órgano se hizo coincidir con la fecha en la que Santa María era erigida en Basílica de Santa María del Coro. El organista a quien se encargaron los conciertos de reinauguración fue el entonces titular de Notre Dame de Paris, Pierre Cochereau y diversas agrupaciones como el Orfeón Donostiarra fueron invitadas a tomar parte en dichas celebraciones.

Organistas titulares:

1863 – 1879 José Juan Santesteban
1879 – 1906 José Antonio Santesteban
1906 – 1940 José Olaizola
1940 – 1969 Juan Urteaga Loidi
1969 – 2009 José Manuel Azkue
2009: Loreto Aramendi – Ana Belén García – Alize Mendizabal – Gorka Cuesta

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